al pasar por la Bañeza,
donde el sol dora la espiga,
cría mujeres esveltas.
Cuentan que hay caballeros,
en las tierras leonesas,
curtidos de tiempo y sol
tan recios como la tierra.
Y mujeres de azafrán,
hechas de fuego y violeta,
para sembrar de ilusiones,
a los hombres de esta tierra.
Que si no fuera por ellas,
se morirían de tristeza.
¿ Que seria del caballero,
si no tuviera princesa?
Quien rompería con ternura,
la soledad de caminos,
la crudeza de esta tierra.
¡Hay Mari Carmen González!
Princesa de la Bañeza.
Naciste para sembrar,
risa, ilusión, y belleza.
Tú corazon, de León.
Talle como el azafrán.
¡Pasión de rojo y violeta!
Y en tus ojos, dos luceros,
tan limpios como las noches,
noches de luz de tu tierra.
El azúcar de tus labios,
tan blanco como la helada
de la campiña leonesa.
¡Camines donde camines!
donde los vientos te lleven,
fuiste, eres, y siempre serás.
¡Princesa de tu Bañeza!
Para sembrar corazones,
de alegría, amor, y belleza.
Antonio Villegas Martín.

