Si la vida me mutila,
que no me quite la ternura.
Que mi alma siempre sepa,
¡Cuidarla, tenerla viva!
¡La luz que me permite verla,
que se mantenga encendida!
¡La luz que me permite verla,
que se mantenga encendida!
Que pueda reconocer,
la ternura de unos ojos.
La ternura de una cara.
La ternura de unas manos.
La ternura de esas madres,
la que dan, cuando mamamos.
¿Para que quiero mis ojos?
si son fríos, despiadados.
¿Para que quiero mis ojos?
si son fríos, despiadados.
¿Y una cara sin bondad?
¡manos!
¡si solo dan manotazos!
¡La ternura es del que da,
sin saber, que esta dando!
¡La ternura se regala,
cuando la damos mirando!
¡La ternura nos acerca,
y nos enlaza las manos!
¡La ternura reconforta!
cuando venimos cansados.
¡La ternura que siempre da...
esa dimensión de humanos!
cuando venimos cansados.
¡La ternura que siempre da...
esa dimensión de humanos!
"No quiero reconocerme"
¡Quizás teniéndolo todo!
Pero vacíos, de ternura,
ojos, corazón y manos.
Antonio Villegas Martín
Ay Antonio que bién escribes, no te puede faltar a ti nunca esa ternura porque la desprende todo tú ser. Feliz Navidad para ti y tú familia. Loli Beltrán
ResponderEliminarGracias Loli: son tremendas las barbaridades que se están cometiendo con total impunidad, estos tiempos, sobre todos el propio pueblo judío, es muy deprimente ver que no hemos aprendido nada, sobre todo ellos que fueron victimas del genocidio, la locura de un ser que contagio a casi todo un pueblo, y ellos están haciendo lo mismo ¡ Que locura!, Suerte que nosotros tenemos ese rincón donde la luna duerme. Recibe mi mas cariñoso saludo. ¡Feliz año junto a los tuyos poeta!
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