en cada voz un lamento,
en cada pecho un altar.
Pasaba la Macarena,
pasaba por mi portal,
en su carita morena,
yo vi la pena graba.
Lleva a Jesús en los brazos.
Lágrimas, vinagre, y sal.
Lleva a su niño al regazo
Se lo acaban de matar.
Ramas de olivo y palmera,
Le ofrecieron al llegar,
por los caminos del mundo,
senderos para la paz.
Virgencita morenita,
Yo no sé si habrá un final,
la hipocresía de los hombres,
Destruye inocencia y paz.
Perdónanos madre altiva,
por haberte hecho llorar.
¡Todas las madres del mundo,
nos tenéis que perdonar!
Antonio Villegas Martín
29/03/26


