Como semillas que surcan
humildes, luces y vientos,
o esperan bajo los surcos,
la bonanza de los cielos.
Sencillos como el guijarro,
del más remoto sendero,
donde descansa un pastor,
soñando el azul del cielo.
Como lágrimas de lluvia,
que cuelgan del terciopelo
de esa rosa del jardín
donde se forja un cuento.
Como el beso de una madre,
improvisado y sincero,
que impregna con su carmín
el amor del mundo entero.
Como puntitos de luz,
en la oscuridad de cielo...
¡Son tus versos Nicanor!
brillantes como luceros.
No necesitan memoria,
narrador, ni pregonero.
¡Forman parte de la tierra!
¡Con raíces en su suelo!
¡Como aroma de una flor!
¡Como el trino del jilguero!
¡Son tus versos Nicanor!
Suspiros del universo,
que nutren al corazón
de todo lo bello y bueno.
Antonio Villegas Martín
07/12/ 25
Bonito homenaje. ÁNGELES
ResponderEliminarQue bonito e entrañable este poema dedicado a nuestros amigos, siento habérmelo perdido, soy Loli
ResponderEliminarGracias Ángeles y Loli, te hechamos de menos Loli.
ResponderEliminarPrecioso, Antonio. 🙏🏼
ResponderEliminar