Que triste morir de amor,
tener la vida vencida.
Que triste que nuestros besos,
sean besos de despedida.
Sin una brizna que anuncie,
la primavera florida.
Que triste tener el alma,
tan solo para despedidas.
Quisiera ser ese tronco,
de olivo con sus mil vidas,
que guarda nidos y trinos,
en sus entrañas raidas.
Pero cuenta amaneceres,
noches de estrellas dormidas,
mientras renace la vida
de sus raíces heridas.
Antonio Villegas Martín.
25/06/26

Precioso, Antonio. Clara Inés
ResponderEliminarMuchas gracias Clara Inés
EliminarQue bonito Antonio, pero no se muere de amor, se puede morir por falta, por melancolía. ÁNGELES
ResponderEliminarGracias Ángeles, seguramente tienes razón, aunque esta muerte es metafórica.
EliminarEl amor nunca muere,solo se trasforma. Me gusta el poema por lo que transmite.Jenny
ResponderEliminarGracias Jenny, por tu visita y tu comentario.
EliminarQue bonito Antonio!! 😍
ResponderEliminar😃😃😃