domingo, 28 de agosto de 2022

SABE MI CORAZÓN

                               Poema cantado a capela por Paquita Regalón

 Sabe mi corazón. ❤️


¡Sabe mi corazón, que te ha perdido!
mientras sueña tus besos, y tus caricias,
junto a las rosas, junto a los lirios,

¡Ya no saldrá la luna, con tanto brillo!
ni cantará la noche sus melodías
de viento y grillos.

¡Sabe mi corazón que te ha perdido!
las gotas de mi llanto, las lleva el rio,
mis suspiros al viento, serán perdidos.

No es la historia de siempre,
de otros amigos,
era lo más bonito, lo tuyo y  mío.

¡Sabe mi corazón que te ha perdido!
por esos laberintos que tiene el amor,
que trae el destino.
💘💘🌷🌿


Antonio Villegas Martín

SOLO CON ILUSION SE PLANTAN FLORES

 












🌿🌺


Tengo en el patio de atrás,
tres geranios gitanilla,
los plante para que fueran,
de mis ojos la alegría.

Anoche pensaba en ellos,
mientras la lluvia caía,
hoy  muestran generosos,
su color y su alegría.

Agua caída del cielo,
bendición o maravilla.
🐝🌺🌱

Antonio Villegas Martín

MI ALMA SE VA A LA MAR













 Mi alma se va a la mar,
soñando cada alborada,
en el azul de unos ojos,
y estelas de nube clara.

Es un barquito varado,
aquí en tierras lejanas,
corazón de dura talla,
blancas velas desplegadas.

Soy esa china que rueda,
al vaivén de tus onadas,
radiante de sol y luz.

De mil tonos decorada,
¡los colores que tú tienes!
mi lejana mar salada.

Antonio Villegas Martín.


AQUELLA TARDE DE JUNIO




 
 

                                                                                                   




El sol no quería marcharse,
en aquella tarde de Junio,
coronando el alto monte
de calabaza y amarillo.

La noche plenilunada,
de zafiros, salpicada,
por el lejano  horizonte,
también su brillo mostraba.

¡Y era el sol sobre aquel monte!
un lucero desprendido.
Mientras que desde tus ojos,
lanzó sus flechas cupido.

Fue el principio de todo,
todo bello, todo limpio.
Era del amor el tiempo,
de la pasión y el delirio.

Amor que marca y alienta,
del corazón los latidos,
amor que dicta las normas,
a lo largo del camino.

Amor que deja en el alma,
trazos de rosas y lirios,
talvez rias, talvez llores,
¡siempre el amor es perdido!

Pero si sabes amar,
tu corazón siempre guarda,
¡aquella tarde de Junio!

Antonio Villegas Martín
17. 07.22



domingo, 3 de julio de 2022

HAY UN MONTE EN MI CIUDAD

 Hay un monte en mi ciudad, 

que ve despuntar el alba,

mira sus barcos zarpar, 

y observa en el horizonte, 

los trazos que pinta el sol, 

entre cielo, tierra y agua. 


¡Bellezas de atardeceres,

cuando la luz ya se marcha! 


Lleva en su talle tatuados, 

con surcos, cincel, palanca,

las pasiones, las creencias,

de los cien pueblos que hallaron

cobijo siempre a su falda.


Hoy sus piedras son sillares,

de catedrales y plazas. 

Y sus rocas mas bonitas,

rosetones, ventanales,

donde la luz al pasar.

¡Se magnifica y descalza!


Monte de soles y fuentes, 

siempre por ti rayó el agua, 

signo de vida y entrega, 

cobijando en tus laderas, 

anhelos de  emigrantes.


Hoy tres poetas te honran, 

desde un barrio de tu falda, 

poniendo tu antiguo nombre 

a ese programa que lanzan.


Montse, Aleix y Jordi. 

Artesanos del saber

alquimistas de palabras. 

Soñadores de lo bello, 

que habita entre 

sus andanzas. 


Sabedores como tú. 

¡Montjuic poétic del alma! 

Que donde reinarán ellas, 

nunca brillarán las armas, 


¡Ay! Montjuic del corazón. 

Con Barcelona en tu falda, 

un sueño de atardecer y de

mañanas de plata. 

¡Poeta que siembras versos, 

con el perfil de tu estampa!


Antonio Villegas Martín 

24/06/22

Noche de San Juan




martes, 7 de junio de 2022

CORTEJO GALANTE

   Para Pedro Toledano Guerrero

"Eran de amor los suspiros.
Era, de una rosa el beso.
Eran de Pedro los versos,
que en la noche traía el viento"

 Luce la luna un vestido,

de tul y de terciopelo,

el sol la lleva del brazo,

reluciente y posturero.

El lleva melena al viento, 

 chaquetilla a talle medio, 

con brillantes rematado,

 al estilo de un  torero.

¡Al cortejo se han unido!

De otras galaxias luceros,

que corren apresurados,

con sus mejores atuendos,

para no perder detalle,

del magno acontecimiento.

La Tierra muestra preciosa,

entre nubes de algodón,

el claro azul de su cielo,

lleva sus mares pintados,

de verde, turquesa y sueño.

Un poquito más abajo,

justo ya a ras de suelo,

miles de rosas y flores,

marcan caminos, senderos.

¡En la plaza de la cultura!

a la entrada del evento,

se ha plantado, un olmo viejo.

" Vengo para darle sobra" "dice"

"por si no lleva sombrero"

Bandadas de ruiseñores,

golondrinas y jilgueros,

se posan sobre sus ramas,

alegres y cantureros.

¡Por rendijas y ventanas!

se ha colado un viento fresco,

con aromas de azahar,

yerbabuena y romero.

"Yo soy la brisa de Córdoba"

¡afirma!

¡Yo fui su aliento primero!

Poetisas y Poetas,

 algún amigo sincero,

andan de arriba para abajo,

se van exprimiendo el seso. 

¡buscan el mejor poema,

para honrar al compañero!


Y un corazón despistado,

que vivía dentro de un pecho,

pregunta a su portador.

¿Qué pasa? 

¡está aquí medio universo!

¿Por quién es tanto revuelo?

¡Ay! corazón despistado,

altruista, dicharachero.

Hoy le rinden homenaje,

al poeta de poetas,

el  más valiente y sincero.

¡Yo conozco a ese señor!

"dice el corazón dicharachero"

¿ no es el que se fue al espacio?

¿ el que siempre lleva

 en su bolsillo un verso,

para el amigo sincero?

¡Si! mi alegre corazón. ¡Él es!

Pedro Toledano,

poeta entre poetas,

 y también, el ultimo,

¡poeta guerrero!

Antonio Villegas Martín

    29/05/22





 


domingo, 15 de mayo de 2022

UNA NOVIA CORDOBESA

            Recita Paquita Regalón

Tenía la noche su luna,
tenía cristal la mañana,
tenían su ojos la luz.
más limpia bonita y clara.

Allá por la primavera,
cuando la ciudad mostraba,
el encanto de sus patios,
y sus calles empedradas.

¡Yo tuve una novia en córdoba!
Córdoba mora y cristiana,
fue un amor sin espinas,
amor de rosa temprana.

La alegría de unos ojos,
y el revuelo de una falda.
¡Ay! amor de beso y mirada.

Ella era cordobesa,
yo centurión de la Galia,
en su talle de andaluza,
¡había canela en rama!

Desde sus ojos verdes,
la luz más clara rayaba,
detrás de su pelo negro,
la noche era estrellada.

¡Ay! luceros de la tarde!
que a mirarnos se asomaban.
¡Se quedo mi corazón!

Yo, con dos palmos de nada,
pues como buena andaluza,
cedía alegría y sueños,
pero de lo demás, casi nada.

Hoy recuerdo su alegría,
y el cristal de su mirada,
el encanto de un lugar,
y el revuelo de una falda.

¡Ay! el revuelo de una falda,
de una falda bien llevada.


Antonio Villegas Martín.
05/05/22