domingo, 23 de febrero de 2014

CARITA DE MI PASIÓN

Recitado por Paquita Regalón

Juntos vimos  aquel día,
cuando la noche llegó,
que  el mar en el horizonte,
 con la luna se besó.

Las luces de aquella tarde,
 morían en su  crisol,
para que las rosas duerman,
y el cielo mostro su flor. 

En los confines del cosmos,
 un lucero se incendió
iluminando tu cara,
carita de mi pasión.

Y fue esa noche de Junio,
 que entregue mi corazón,
¡ni la noche, ni la luna,
 ni el mar me lo arrebató!

Que fue la luz del lucero,
 que en tus ojos  prendió.

De tu mirada de niña,
 con cuerpo de bella flor,
yo fui llenando mis días,
 se inundó mi corazón.

Hoy cuando el tiempo ha pasado,
 y miró a mí alrededor,
la luz que prendió en tus ojos,
todo un universo creó.

Hay otros ojos de niños,
 hay otros cuerpos en flor,
que brotaron de tu cuerpo,
 de tu fuerza, de tu amor.

Mas cuando miro tu cara
 ¡carita de mi pasión!
aun veo tus ojos de niña,
tu cuerpo frágil de flor.

Y  me siento el caballero,
que entrego su corazón
para servir a su dama,

cuando una noche de junio
el mar en el horizonte,
 con la luna se besó.
 
Antonio Villegas Martín
Del libro Poemario a la alegría

                             

domingo, 9 de febrero de 2014

LA LUZ DEL MEDITERRANEO


foto  cogida de Internet sin animo de lucro










Ayer noche llovió
en la tierra en que vivo
el agua clara lavó
el oscuro de los pinos.

Hoy la luz juega en ellos
y remarca los caminos,
en sus troncos mojados
pajarillos y trinos.

Mas allá del umbral
de la casa en que habito,
bajo un cielo de luz,
hay un bosque de pinos.

Y un poquito mas lejos,
¡El turquesa divino!
De ese mar que engalana
la tierra en que yo vivo,

¡Con su luz en mi cara
voy haciendo camino!
¡Con la luz de ese mar!
¡Su turquesa divino!

Que pinta de rojo tus labios,
de rosa mis sueños
y de verde los pinos.

       Antonio Villegas Martín
                          29/01/11














domingo, 2 de febrero de 2014

VOCES DE POETAS

PHILLIS WHEATLEY
                  

                         ¡Sonaron ayer!
¡Hoy también suenan!

Contando alegrías,
paliando las penas.

Susurros de amor,
cantos de sirenas,

Recuerdos de vida, 
que en la noche viven
y en el alma sueñan.

Que todos buscamos
y pocos encuentran.

Palabras regladas
y otras veces sueltas,

Que las luces pintan
y las ondas llevan,

Cuando el viento esparce,
                       ¡ Voces de poetas!

Haciendo que tiemblen
nuestras vidas yermas.

 Sonaron ayer,
 hoy también suenan.

¿Sonarán mañana?

¡Susurros del alma!

¡Voces de poetas!


domingo, 12 de enero de 2014

PEQUEÑA PLAZA



Era una pequeña plaza,
de esas que hay en los pueblos,
con campanar un reloj
y fuentecita en el centro.

Rodeada de casonas
con los balcones abiertos,
y macetas de geranios
que bailaban con el viento.

Por la mañana olía a pan,
cocido a leña bien hecho,
por la tarde a los naranjos
que había plantados al centro.

El sol cruzaba muy alto
por el azul de su cielo,
mientras se oían cigarras
y a la sombra dormía un perro.

Mi abuelo siempre decía
que le llamaban Lorenzo,
iba siguiendo a la luna
y dormía tras del cerro.

Las calles tenían historias
que nos contaban los viejos,
mientras mirábamos estrellas
y ellos tomaban el fresco.

Pablito tenia pelota,
el Andrés pillo un murciélago,
Carlos y Gabriel bicicletas,
tu, cometa y ojos negros.

Por los álamos del río
alegre sonaba el viento,
mientras buscábamos nidos
y el reloj marcaba el tiempo.

Tú regresaste a Madrid,
 yo me quede en mi pueblo,
hasta el verano siguiente
soñé con tus ojos tiernos.

Hoy he cruzado la plaza
pequeñita de mi pueblo,
en la fuente juega un niño
que tiene tus ojos negros.
                                
                                     Antonio Villegas Martín 



domingo, 15 de diciembre de 2013

PALETA DE COLORES EN ACUARELA



Regresará  el otoño con sus serenas,
paletas de colores en acuarela,
se cubrirán de oro las alamedas,
se  pintarán de rojo las madroñeras

Reducirá la luz su fuerte ígnea,
mostrando sus tonos suaves canela,
y, acunara la tierra la sementeras,
soñando nuevos días de primavera.

Maduraran los vinos en las bodegas,
su legado de tierra, luna y estrellas,
aguardando  días de ritos y fiestas.

Escribirá  el poeta nuevos poemas,
tocados de alegrías, amor o penas
enardeciendo el alma que dentro lleva.

…Regresará el otoño con sus serenas
Paletas de colores en acuarela.
…y jugará el viento por la arboleda
haciendo remolinos con sueños rotos
y hojas secas.

Antonio Villegas Martín 

domingo, 10 de noviembre de 2013

EL DÍA YA VA LLEGANDO



El día ya va llegando
a su tarde perfumada,
el sol dormita entre nubes
con reflejos de oro y plata.

Las flores danzan al ritmo
que el Dios del viento les marca.

            ¡ Abanicos de colores
y oleadas de calma!

             Y yo, como cada tarde
queriendo enlazar palabras,
que unidas hagan un puente
para llegar a tu alma,

Para llevarte  las rosas
que se abren cada mañana,
en el rosal que tu amor
dejo plantado en mi alma.

¡El sol dormita entre nubes
con sueños de oro y plata!

¡Las flores danzan al ritmo
que el dios del viento les marca!

Y yo, me miro en tus ojos
y me acurruco en tu falda.

                                                                                         Antonio Villegas Martín




domingo, 20 de octubre de 2013

SUDOR, PAN Y DIGNIDAD



¿Cuantas vidas entregadas?
¿Cuantos puños levantados?
¿Cuantas lagrimas vertidas?
¿Cuantos claveles segados?

Para sembrar los derechos 
que hoy quitándonos van.

¡Sudor, pan y dignidad!
sustento de cuerpo y alma,
para romper las cadenas
que a esta tierra nos atan.

Sudor, que al regar nuestras frentes
nos engrandece y engalana
haciendo vibrar nuestros cuerpos
al unisono del cosmos,en el alba.

Pan, de unas espigas sagradas,
con el esfuerzo granadas
y por el sudor regadas,
con humildad inmoladas.

Pan, a fuego purificado,
con jubilo compartido,
y en alegre y sereno
alborozo consumido.

Dignidad, para sentirnos
como frutales el la mañana,
con sus ramas extendidas
aroma y dulzor exhalan,

Disfrutando altivos y erguidos,
de la vida entre sus ramas.

Dignidad, para mirarnos
con alegría a la cara,
¡manos llenas de caricias
que generosas regalan!

¡Y que la pasión inunde
de jubilo nuestras almas!