sábado, 4 de julio de 2015

UNA TIERRA, UN LUGAR












Llegamos por cien caminos,
con cien mañeras de hablar,
maletas llenas de hambre,
orgullo y alma mordidos
por lo que dejábamos atrás.

¡A un lugar cuyo nombre
ni sabíamos pronunciar!

Casas de hormigón montadas
que al cielo quieren llegar,
en las calles tres farolas
tierra y barro para pisar.

¡Pero en sus fabricas trabajo!
¡ y amos que quieren pagar!

Cambiamos hoz y azada
por el torno y el ternal,
y aprendimos a hacer coches
por donde nos vino el pan.

¡ Y con el pan el orgullo
de una clase social!

Aprendimos que un obrero
es tan digno como el que mas,
pues el sudor dignifica
todo lo que las manos nos dan.

¡ Entre chapas y herramientas
aprendimos a luchar!

Que si no luchas lo tuyo
alguien se lo llevará,
que la unión hace la fuerza
de nuestra clase social.

¡ Y unido fuimos haciendo
un barrio con dignidad!

Parques, sanidad.aceras.
y escuelas para enseñar
a los hijos que tuvimos
y que nacieron acá.

Hoy son hijos de esta tierra
con sus raíces de allá

Cataluña es esa tierra
y Bellvitge ese lugar
donde un obrero si quiere
tiene una oportunidad.

Hoy depende de nosotros
que esta tierra siga igual,
abriéndose generosa
para las gentes de paz.

  Antonio Villegas Martin

domingo, 14 de junio de 2015

A UN ME QUEDA TU RECUERDO














A un me queda tu recuerdo
 vagando dentro del pecho.

 Cristal de agua luciendo
bajo esta luna de invierno.

Para volver asta ti
tuve que quemar mis sueños.

Páramo mi corazón
frió, agreste y reseco.

Tu pusiste la pasión,
yo distancia y hielo fresco.

¡Ay pena de tu amor muerto!

Hoy tus caricias relucen
como estrellas a lo lejos.

Y mis penas se diluyen
en las lágrimas del tiempo.

...A un me queda tu recuerdo
vagando dentro del pecho...

Mi soledad busca  consuelo
en el eco de un amor
y la tibieza de un beso.

Antonio Villegas Martín

domingo, 31 de mayo de 2015

PERFUMADO ESTA EL AIRE


















Para Cristina

Perfumado esta el aire
que guardo en mi recuerdo,
aromas de tomillo
y de alhucema en flor.

El sol que se escondía
detrás de tus cabellos,
haciéndolos de oro
en la tarde de amor.

¿Se acordará la luna
de nuestras siluetas
sobre el agua del lago
besándonos los dos?

¿O acaso el viento imite
el eco de tu risa
cuando silbe en la roca
dónde nos sorprendió?

¡Tal vez ! otros encuentren
en la piedra escondido
aquel papel escrito
que dice nuestro amor.

Y aquel viejo poema
de algún poeta muerto,
que en la clase de lengua
aprendimos los dos.

Mientras sueñan temblando
como saldrá la luna,
cogidos de la mano
en la puesta de sol.

Temblaran, como un día
temblábamos nosotros,
atrapados por la magia
de aquel primer amor,

Perfumado esta el aire
que guardo en mi recuerdo,
aromas de tomillo
y de alhucema en flor.

El sol, la luna, el viento,
testigos de tu fuerza,
cuando tu boca dijo
¡A ti te quiero yo!

Perfumados recuerdos
que guarda mi memoria,
caricias y palabras 
que dicta el corazón.

Romance de esa historia
vivida entre los dos,
guardada tan adentro 
que el olvido no la vio.
                    
                               
Antonio Villegas Martín






miércoles, 6 de mayo de 2015

A TU LADO


















Que bonito es vivir
reflejándose en tus ojos.
Son tan dulces los sueños
soñados junto a ti.

Tu mirada, la que llena
de ilusiones mi  espacio.
Tu ternura que invita
por  amor a seguir.

Es alegre tu risa,
cuando tu juegas conmigo.
Y las olas que la traen
 de la playa de tus labios
a mi mar.

La frescura de ese viento
que fluye entre nuestras almas,
             que hace ondear tu falda,
alborota tus cabellos,
y yo quiero respirar.

Tu ya sabes mariposa
que nunca quise atraparte
solo quiero que tu vuelo
alborote mi jardín.

Y si un día ya no quedan flores
donde tú puedas posarte,
en mi pecho siempre habrá
una rosa que se habrá  para ti.

  Antonio Villegas Martín
           20/09/09



sábado, 2 de mayo de 2015

TERNURA


Si la vida me mutila,
que no me quite la ternura.
 
Que mi alma siempre sepa,
 ¡Cuidarla, tenerla viva!

¡La luz que me permite verla,
que se mantenga encendida!
 
Que pueda reconocer,
la ternura de unos ojos.

La ternura de una cara.
La ternura de unas manos.

La ternura de esas madres,
la que dan, cuando mamamos.

¿Para que quiero mis ojos?
si son fríos, despiadados.

¿Y una cara sin bondad?
 ¡manos! 
¡si solo dan manotazos!

¡La ternura es del que da,
sin saber, que esta dando!

¡La ternura se regala,
cuando la damos mirando!

¡La ternura nos acerca,
y nos enlaza las manos!

¡La ternura reconforta!
cuando venimos cansados.

¡La ternura que siempre da...
esa dimensión de humanos!

"No quiero reconocerme"
 ¡Quizás teniéndolo todo!

Pero vacíos, de ternura,
ojos, corazón y manos. 

Antonio Villegas Martín

domingo, 5 de abril de 2015

Todavía me sorprende



¡Todavía me sorprende
la luz de la primavera!
El crepitar de un humilde
y verde tallo de hierba.

La alegría que la brisa
deja impresa en la pradera,
acuarela de matices
en azul, blanco, violeta.

Universo en florecillas
fugaces, alegres, tersas,
entregadas generosas
a este juego que nos lleva.

¡Todavía me emociona
 la luz de la primavera!
Mi corazón quiere ser
florecilla en este juego
que con la luz se renueva.

Antonio Villegas Martin

domingo, 25 de enero de 2015

HEMOS PERDIDO EL AMOR




Ya no me buscan sus ojos,
ya no me acogen sus brazos,
ya no brota para mí
la sonrisa de sus labios.

Si un día nuestro corazón
fue crisol de la alegría,
y el amor nos eligió
para llenar nuestras vidas.

¡De ternura!¡ de pasión!
¡de cantos y melodías!

Fuimos luz de atardecer
de aurora, de medio día,
¡cada minuto era amor!
¡cada segundo valía!

¿Dónde se fue la ternura
que en nuestras manos nacía?

¿Dónde los besos de amor
que en nuestras bocas vivían?

¡Se nos murió el amor
ahogado en monotonías!
¡Asfixiado entre torpezas
que nos gritamos un día¡

Ahora, nos toca vivir
en una vida vacía.

Carente de  la pasión
carente de  esa alegría
que solo el amor puede darnos
cuando medra en nuestras vidas.

¡Y pasaremos las noches!
¡y pasaremos los días,!
anhelando que el amor
vuelva a entrar
en nuestras vidas.

Para llenarlas de luz
de pasión  y de alegría,
aunque su fuerza pueda
truncar nuestras vidas.


                     Antonio Villegas Martín